lunes, 22 de abril de 2013

21 de abril: otra vez el Duerna

La primera de la jornada
Me hubiese gustado moverme a otra zona y, de paso, no hacerme 70 kms ida y otros tantos de vuelta, pero en vista de que la mayoría de los ríos que tengo a tiro bajan aún un poco desmadrados, me decidí por la repetición de escenario.
Esta vez, pensé que madrugar no tenía mucho sentido porque la trucha del Duerna se está empezando a mover en condiciones cuando al día ha calentado. De modo que a eso de las 14h me planté allí dispuesto a pasar una buena tarde. Y ciertamente así fue. Primer lance primera trucha, que es la que ilustra este artículo.
A partir de ahí, tuve un buen rato repleto de picadas, toques y revolcones. Vamos, entretenido a tope.

Esta vez, y a diferencia de la semana pasada, ya noté a las pintonas con la fuerza que les caracteriza en este río. Pequeñas fario que me brindaban divertidísimas carreras durante unos instantes.
Parece mentira que esas "raspas" tengan tanta bravura.
Avanzada ya la tarde, me encontré con dos amigos de Pescaleón, que andaban pescando las tablas de la zona con buenos resultados.
Os dejo un par de fotos de sus andanzas.


Así se pesca, si señor

Ahora se avecinan nuevos días de frío y agua, con lo que disfrutaré del recuerdo de este día mientras se estabiliza el tiempo de manera definitiva.

lunes, 15 de abril de 2013

Mi apertura 2013 en el Duerna

Realmente, la apertura la hice la semana anterior, pero no se puede considerar una jornada de pesca, ya que salí 2 horas escasas, más a estirar la musculatura que a pescar.

En cambio, ayer si que hice una jornada al uso. Me desplacé hasta el río Duerna, animado por el clima benigno que había hecho acto de presencia durante el fin de semana. Buena temperatura, escaso viento, caudal bueno... todos los ingredientes necesarios para pasar una jornada entretenida.
Coincidí con mi amigo Jorge, que llevaba en el río desde las 7:30h (es un tipo madrugador) y pescamos juntos un par de horas, más o menos.

El agua bajaba de deshielo, y helada no; lo siguiente. Aún así, como corresponde a este precioso río, su claridad era insultante, de modo que para pescar aquí hay que hilar muy fino. Justo lo que me falta en las primeras jornadas de la temporada. Anda uno todavía con la caraja del invierno, torpón, bajo de forma física y pensando si es cierto que ya ha empezado la ansiada nueva temporada.
No se apreciaba movimiento alguno pero como se suele decir, "haberlas haylas".


Cuando ya me encontraba solo, logré engañar a la única trucha que llevé a la mano en esta jornada en una pequeña poza, a la salida de un remolino provocado por un tronco sumergido, lugar querencioso donde los haya. Una pequeña pintona, típica del Duerna a la que noté con poca fuerza para lo que es habitual en estas aguas. Una foto rápida y al líquido elemento de nuevo.

Tras un buen rato sin mover alguna trucha, llegué a un pequeño tramo con el agua un poco rizada y con todas las papeletas para albergar unas cuantas pintonas. Dicho y hecho, la siguiente media hora fue una sucesión de truchas revolcadas, que no pescadas. Esto me producía alegría y cabreo a la vez. Bueno, más de lo primero que de lo segundo. La verdad es que pasé un rato entretenido.
Ya sobre las 13:30h, y un poco cansado -la baja forma física- di por concluida esta primera jornada en condiciones, que como piedra de toque de esta nueva temporada, no estuvo mal a pesar de contabilizar una sola captura.
Aún así, una vez más quedé prendado con el exuberante paisaje que nos regalan las tierras del Duerna.

martes, 2 de abril de 2013

Llenando las cajas

Mientras los ríos apaciguan su furia y los caudales se tornan más comprensivos con los humildes pescadores, es un buen momento para terminar de rellenar esos huecos que nos quedan en las cajas.
Os dejo algunos montajes para esta temporada. Algunos no los he probado nunca, pero dicen que el que no arriesga no gana, y en esto de probar cosas nuevas en el río poco tenemos que perder, así que...

Perdigón blanco perla

Perdigón blaugrana

Perdigón negro

Perdigón oliva

Perdigón rojo

Ninfa fantasía

Ahogada oliva

Ahogada rosa

Ahogada roja

Blanco y negro

Efémera naranja  
Efémera parda

Efémera roja

Emergente oliva

viernes, 22 de marzo de 2013

A mis queridos maestros

Agustín, Juan José, Antonio, Mario, Víctor, Oscar, Rodrigo, Tomás, Rubén, José Mª, Venancio, Chema, Enrique, el otro Enrique, Chuso, Alvaro, Diego, Javier, Jorge, Jose Luís, Eduardo, Joaquín, Miro... y tantos otros que me dejo seguro.

Hay gente que, en esto de la pesca, se busca la vida como puede. Aprende a trompicones o como dios le da a entender. A veces un video, a veces una foto, a veces la imaginación...

Y aquí ando yo, afortunado por algo tan simple, tan tonto y tan enorme, sin embargo, como es tener la suerte de aprender de gente que es como una enciclopedia de pesca, y que no tiene reparos en compartir sus conocimientos, ganados en la mayoría de los casos, a golpe de esfuerzo propio, de ensayo y error, de horas de río. Si, aquí ando yo, como muchos otros, aprovechándome casi inconscientemente de su sapiencia, porque esto de internet, las redes sociales, los foros... hacen que se pueda llegar a perder la perspectiva y el valor de las cosas.

Hay un dicho popular que reza; "De bien nacidos es ser agradecidos", de modo que valga este pequeño artículo como homenaje a todos aquellos que en mayor o menor medida comparten lo mucho o poco que saben sobre este maravilloso mundo que es la pesca.

Preparaos, que empieza la temporada y promete emociones fuertes.

¡Nos vemos en el río!

lunes, 18 de marzo de 2013

Disertaciones sobre la pesca con muerte

Hay una frase de una oración que dice "...es justo y necesario, es nuestro deber y salvación...", la cual me hace reflexionar el por qué de esa dificultad para entender algo que es notoriamente ineludible.
Como dice la oración, es justo y necesario, con los tiempos que corren, abandonar desde ya la pesca extractiva. Es nuestro deber moral y la salvación de las truchas... bueno parte de su salvación, porque sería inocente por mi parte afirmar que ese es el único problema.

Llevarse el cupo es legal. Lo sé y lo respeto. Pero también sé que esa legalidad lleva un poso cargado de un pensamiento retrógrado. No se sostiene tal actitud si no es para satisfacer el ego o para llenar los arcones.
Hay quien piensa que la licencia de pesca sirve para eso, principalmente. Craso error; la licencia te habilita para pescar; llevarse cuatro truchas es un regalo que nos da la Administración por añadidura. Luego allá cada cual con su conciencia y con su manera de entender y disfrutar la pesca.

Hace varias décadas, el componente de subsistencia que tenía la pesca era mayor que el de mero entretenimiento. Actualmente las cosas son tan distintas que me cuesta entender que alguien no lo entienda (esta frase parece una "greguería") aunque se lo pongas blanco y embotellado. Yo lo entendí en su día y no me costó demasiado trabajo. Y soy un tío normal, ni más listo ni más tonto. ¿Entonces?

Entonces se me ocurre que los que eligen sacrificar sus capturas conocen las consecuencias que supone esa actitud hacia el medio fluvial pero su orden de prioridades va por otro camino muy diferente. Pero es legal, y como es legal nunca diré una palabra más alta que otra, solo intentaré poner sobre la mesa mi forma de ver  las cosas, con serenidad y educación.

Solo les pido a esos pescadores que cuando tengan una trucha en la mano,y antes de hacer un movimiento seco para desnucarla, que cierren los ojos y piensen unos instantes si su objetivo cuando bajan al río es ese.

Puede que más de uno se lleve una sorpresa y se de cuenta de que lo que realmente quiere hacer es algo tan simple y tan bello como pescar. Pescar y nada más.

lunes, 29 de octubre de 2012

Quedada Pescaleón cierre de temporada

Como todos los años, los miembros de la asociación Pescaleón nos dimos cita para dar por finalizada de manera oficial la temporada 2012, y como viene siendo habitual, la jornada iba dirigida, principalmente a los más pequeños.
Este año hicimos este encuentro en en lago de pesca intensiva Monte de Jabares, cerca de la localidad de Palanquinos. Tan pronto como llegamos al lago, montamos las cañas de los niños para que fueran éstos los primeros en tener la oportunidad de sacar alguna trucha. Las capturas no tardaron mucho en llegar, con lo que todos los pequeñuelos pudieron disfrutar en mayor o menor medida de la tensión de un pez al otro lado del sedal.

En el tema de capturas, esperábamos en general más cantidad, pero ya sea por el cambio de tiempo -frío- o por que las truchas no tenían ganas de colaborar más de lo que lo hicieron, creo que puedo decir sin equivocarme, que se sacaron las que se podían sacar. Ni más ni menos.

Y eso que probamos todo lo "probable"; streamers, blobs, rapalas, cucharillas, moscas secas, terrestres, ninfas...
Alguno de los mayores, aprovechó la jornada para adentrarse en el maravilloso mundo del sedal pesado, haciendo gala de una cabezonería elogiable "hoy no voy voy de aquí hasta sacar una con ésto"



El resto de la jornada fue como siempre dentro del grupo de Pescaleón, distendida, con mucho cachondeo, compañerismo y una comida muy a la leonesa; embutidos, empanadas, tortilla... eso si, todo regado con un buen tinto.
En resumen, una bonita jornada en la que uno se reencuentra con amigos y de paso, se quita un poco el mono
¡Y es que queda tanto para la próxima temporada!

martes, 23 de octubre de 2012

Temporada de trucha 2012: Resumiendo

Hace una semana terminó oficialmente la temporada de salmónidos en Castilla y León, aunque un servidor la finalizó varias semanas antes. Cuando al vadeador le entra más agua que al Titanic, a estas alturas no merece la pena ni arreglarlo, ni comprar otro. El año que viene será otro cantar.

Mi temporada ha sido buena, divertida, intensa y de aprendizaje. Me he dedicado exclusivamente a una sola técnica de pesca. La temporada que viene tocar hacer otras probaturas, explorar nuevas formas de tentar a la reina de nuestros ríos. También será mi caja de moscas mucho más homogénea, con pocos patrones, solo los necesarios, los que se que funcionan.

Decía que ha sido una buena temporada a título personal, notando que hay buenas poblaciones en algunos de los tramos que he visitado, y con poca bola que rascar en otros.
¿Bolos? ¡Pues claro! La pesca sería aburridísima si no nos dieran julepe de vez en cuando. Eso si, han sido los justos y necesarios.
Este año me dejé sin pescar el Omaña, el Bernesga, el Eria, los ríos bercianos y algunos con menos nombre. El Orbigo, río que me vio nacer en ésto de la pesca de la trucha, no me ha dado muchas satisfacciones. Tampoco yo le he dado muchas oportunidades. Quizás el año que viene nos reconciliemos.

He descubierto el Esla en todo su esplendor. Río con fama histórica de repartir bolos a diestro y siniestro, se ha portado bien conmigo. Gracias, Padre Esla.
Como todos los años, también visité a mi querido Yuso, siempre esplendoroso, de una belleza sobrecogedora.

He pescado entre las lágrimas que derrama el Curueño, que cada año son más y más amargas. Qué lástima de río y qué atropello impune se lleva cometiendo contra él desde hace tanto tiempo.

He pescado, con amigos de los que he aprendido mucho y con los que me lo he pasado como un indio apache. Aunque también me he quedado con ganas de pescar con otros con los que no ha habido oportunidad. A éstos, a los primeros y a otros muchos más, os espero la próxima temporada para compartir río, moscas, tortilla, risas, resbalones... y por supuesto, truchas.

Un abrazo a todos


miércoles, 12 de septiembre de 2012

9 DE SEPTIEMBRE: VEGAQUEMADA

Hay días, en cuanto a pesca se refiere, en los que es mejor quedarse en casa haciendo calceta. Sin embargo, hasta de los días más aciagos, se pueden sacar conclusiones, aprendizajes, etc. Y eso se lo debo a Jose, con el que acudí a pescar este coto, desconocido para ambos.
A título personal, la jornada no pudo empezar peor, ya que fue meter el pie en el agua y notar que tenía el váder, no picado; si no reventado, porque el chorro de agua que me entraba no era normal. Aguanté un par de horas en esas condiciones, más pendiente del frío que tenía que de pescar. Como no me podía meter en sitios de cierto calado (no quería que el agua me llegara a las partes nobles) me dediqué a lanzar en zonas más someras, pero pescando a ninfa, la probabilidad de tener picadas era mínima. Aún así, conseguí revolcar una trucha.

 Por suerte, los contratiempos solo los tuve yo, ya que Jose encontró una poza bastante productiva, y en ella lo pasó pipa. Como estábamos un poco separados el uno del otro, cuando trincaba una, me daba un silbido, de modo que, a falta de pescarlas yo, me podía deleitar viendo sus peleas con las truchas que engañaba.
Tortilla, queso viejo, chorizo ibérico...
A eso de las 14:30h, ya no podía más; llevaba demasiada agua en la pernera. Marchamos hacia los coches para comer y de paso comprobar el desaguisado que tenía. Debieron salir como 3 litros de agua ¡buf!
Jose me dejó un váder que llevaba en el coche, que aunque tenía alguna picadura, no era el Titanic, como el mío. Intentamos hacer un apaño para aprovechar los botines de goma de mi vader de neopreno, pero no hubo forma, de modo que como medida de urgencia, acabé calzando unas zapatillas de trekking. Menos mal que Jose lleva de todo en el coche.

Vadeador desmontable: lo último en tecnología pesqueril


Te gustó el menú ¿eh, compañero?
Tras la comida, nos metimos de nuevo al río, a ver si en esa segunda manga tenía más fortuna. Pero no, no era mi día. Después de una par de horas largas, el agua acabó entrando en el váder y ahí si que noté la tremenda frialdad de las aguas del Porma. Dos tristes toquecitos a mis moscas fueron el único bagaje que os puedo contar.
Según la opinión de Jose, estaban durísimas. Por este motivo, puedo asegurar que tuve el privilegio de pescar con un maestro; si no llegan a estar duras...
Me corrigió vicios y defectos, algo que siempre viene muy bien y que pescando solo no es posible hacer. Eternamente agradecido.
Las sacó a ninfa, a seca, de frente, de espaldas... ¡qué gran pescador! Además, las truchas estaban repartidas por todo el ancho del río; pozas, tabladas, orillas...

Jose gozando a seca

En resumen, una jornada en la que me quedó claro que, no siempre se pesca, no siempre se hacen las cosas bien, no siempre tienes todo de cara, si no lo contrario. Pero por encima de todo me quedó clara una cosa, ¡cuánto se puede aprender sin sacar un pez del agua teniendo a un compañero de jornada como Jose!

lunes, 3 de septiembre de 2012

2 DE SEPTIEMBRE: MI QUERIDO RIO LUNA

Andaba ya las últimas semanas, deseando volver a pescar este precioso río en su parte media-baja . Por "designios" de la Confederación Hidrográfica del Duero, durante los meses centrales de verano, varios kms de río se hacen impescables. Dejando a un lado opiniones (la mía la tengo muy clara) sobre la gestión de los caudales en este río, como anotación positiva, cabe decir que le viene muy bien esa "veda por sobrecaudal" para que las pintonas descansen un poco de la caña que les damos con la caña.
Por estos motivos, septiembre es un buen mes para pescar en este río. Cerrada la temporada con muerte, la presión pesquera es mucho menor, lo que nos hace pescar prácticamente solos.

Cómo peleaba la muy bribona
La jornada de ayer, fue corta; apenas tres horas. Aún así fueron tres horas muy entretenidas en las que hubo truchas, mojaduras por resbalones, mosquitos que me dejaron la mano derecha como un botijo... pero ya sabéis el refrán: sarna con gusto no pica. Bueno, hoy si, hoy pica de coj...

Me encontré unas truchas aceptablemente receptivas, con una fuerza en la defensa que el año pasado no aprecié. Alguna pieza, en el momento de picar, daba la sensación de tener muchos más centímetros de los que luego mostraba una vez cobrada. Pero tamaños aparte, esa lucha feroz, esos saltos acrobáticos, me hicieron disfrutar como un indio. Además, la climatología era sencillamente perfecta para pescar; unos 24º, sin viento ¡Qué placer!
Por otro lado, y a pesar de estar el caudal totalmente pescable, aún hay alguna zona de las que frecuento en este río, muy complicada para vadear, por lo tanto, precaución, amigo conductor.

Caudal bueno

 

Entre los árboles, en el cielo, helicóptero de extinción hacia Salce

Como nota negativa de la jornada, el incendio que había en la zona del pueblo de Salce, visible desde 30 kms. Una pena que ocurran estas cosas por culpa de cuatro desaprensivos sin escrúpulos.

lunes, 20 de agosto de 2012

19 DE AGOSTO: ALTO PORMA

Peleona, fuerte y descarada. Una maravilla
Desde que se cerró la temporada en los ríos naturales con carácter general, la recta final de la misma es una repetición de lugares semana tras semana. A la espera de que el Luna deje de llevar un caudal tan enorme como lleva desde hace semanas, mis jornadas casi se reducen a dos ríos; Esla y Porma.
Esta semana tocaba Porma. De nuevo, como compañero de andanzas, tuve el placer de compartir varadas con Enrique.
Empezamos sobre las 9h, más o menos, disfrutando de las dos primeras horas en lo que se refiere a temperatura, porque el día prometía calorcito del bueno.

Tardamos un buen rato en mover alguna trucha, cosa que nos extrañó bastante, porque se veía cierta actividad y una eclosión mañanera importante. El tramo que pescamos venía un poco bajo, lo que obligaba a realizar lances un tanto raros. Cuando llegué a la altura de una pequeña vena que pasaba por debajo de un arbusto orillado, pensé que si fuera trucha estaría debajo del mismo. Dicho y hecho, con un lance medido para que el engaño pasara por debajo de las ramas, cuando llegó a la altura de éstas, un fuerte tirón corroboró mis sospechas, pero para mi desgracia, fue más hábil que yo (mi enhorabuena, doña fario) y soltó a tiempo. Casi sin darle(s) respiro, repetí el lance y ¡¡otra buenísima picada!! No se si era la misma trucha o su prima la del pueblo, el caso es que se volvió a quedar conmigo miserablemente escupiendo la mosca. Ya te pillaré otro día, hermosa.

Un tramo divertido
Seguimos pescando río arriba, y fue en una zona de aguas más movidas donde conseguimos las primeras capturas, aunque estaban francamente apáticas, imagino que por ir tan bajo el tramo. A mayor dificultad, más hay que afinar.
Un rato más tarde, en un tramo típico para bailar una cuerda de leonesa, Enrique tuvo varias picadas, aunque muchas se soltaban, pero él lo pasaba en grande engañándolas. Por mi parte, gasté la mitad de mis energías intentando trincar a una trucha que se cebaba con total descaro.

Regalos de la naturaleza
Poco a poco, fuimos subiendo el río hasta llegar a un punto en el que, por la hora y por estar, como se suele decir, todo el pescado vendido, decidimos volver andando hasta el coche y pescar 1/2h más y dar por concluida la jornada. Mi compañero aún tuvo paciencia para montar un aparejo mixto y hacer subir una trucha más.
El sol de justicia y el cansancio acumulado puso punto y final al día. La semana que viene, toca cambiar de escenario.

lunes, 13 de agosto de 2012

12 DE AGOSTO: PADRE ESLA

Bonita jornada la que compartí ayer con Enrique, compañero, socio y amigo de Pescaleón. Desoyendo mis principios básicos, le propuse a Enrique madrugar un poco (para mí, leventarme a las 7 de la mañana es un señor madrugón) y acudimos al Esla con ganas de pasar una buena jornada.
Cuando llegamos, nos encontramos un río un poco alto, pero pescable. La mañana era perfecta, sin viento, sin altas temperaturas, sin gente... Pero como siempre, las truchas dictan sentencia y la verdad es que asomaron poco.
Las primeras picadas se hicieron de rogar y pronto nos dimos cuenta de que iban a estar muy duras. Se encontraban localizadas en las zonas más someras o en los blandos -aunque muy desperdigadas-, huyendo de las venas centrales y de las corrientes fuertes como de la peste.

Enrique con una bonita captura
Mientras yo di a la primera con el menú que demandaban las pintonas, Enrique, con más paciencia que yo para esos menesteres, se afanaba en atar al bajo diferentes opciones con el fin de comprobar si aceptaban alguna variante más. Pero las truchas no querían inventos, tanto es así que una de las moscas que mejor me ha funcionado este año, pasaba sin pena ni gloria por sus morros. Convenimos que lo más acertado era usar colores oscuros.
Dicho y hecho, Enrique puso algo más ortodoxo en cuanto a colores y en un blando a la salida de una pequeña chorrera ¡zas! entró una truchina con una picada preciosa. Me alegré mucho de esa captura, porque intuía que ese lance era pez seguro. De modo que ahí me quedé, observando y disfrutando la secuencia tanto o más que si la hubiese pescado yo.

Pescadores, truchas y efémeras como menú arácnido
Durante esta jornada, sacamos pocas truchas -aunque hubo algunos "revuelques" francamente divertidos- y se nos quedó un sabor agridulce. En honor a la verda hay que decir que sufrimos al padre Esla en forma de variaciones de caudal. Primero un aumento considerable, con arrastre de grandes porciones de algas, luego un parón en la suelta. Indudablemente, esta situación descoloca a las truchas sobremanera y hace muy difícil tener una jornada aceptable en cuanto a capturas.

Aún así, ambos lo pasamos francamente bien, tocamos escama, como se suele decir, y sacamos algunas conclusiones muy interesantes de esta jornada. Pescando solo, se aprende mucho; pescando en compañía, se aprende cuatro veces más.

martes, 7 de agosto de 2012

PESCA Y NAVEGACION GPS

Hoy día, los múltiples avances tecnológicos existentes nos han puesto en la palma de la mano una ingente cantidad de herramientas que, en muchos casos, nos facilitan bastante las cosas en el ejercicio de la pesca en ríos, haciendo nuestra actividad más entretenida si cabe.
Uno de estos avances es la navegación GPS (Sistema de Posicionamiento Global), con el cual, actualmente resulta un juego de niños hacer cualquier viaje sin perdernos, planificando mejor nuestras paradas, desviaciones de ruta programadas, etc. No creo que, actualmente, haya alguien que no conozca o no use un navegador de carretera. Tal es su aceptación que ya es tan cotidiano como el teléfono móvil.

Lo que ya no resulta tan cotidiano, es el uso de un navegador GPS para actividades al aire libre, ya que éstas no son practicadas por toda la gente. Incluso personas que practican asiduamente actividades tales como senderismo, bicicleta de montaña, etc, no se han adentrado en el uso de los GPS de campo.
Bajo mi punto de vista, cualquier persona que haga una práctica constante de este tipo de actividades, debería incluir entre sus útiles, un navegador GPS con cartografía de campo. No olvidemos, que el medio natural, aparte de ser maravilloso, es implacable con el ser humano.
Os cuento un caso real y reciente. Hace un mes y medio, aproximadamente, un conocido se encontraba haciendo una ruta por caminos de campo con su moto, él solo, aunque relativamente cerca de su casa. Sin embargo tuvo un accidente por el cual salió despedido y terminó dentro de una zanja en la que no se le veía, con una pierna fracturada. Gracias al terminal GPS que llevaba, él mismo pudo dar sus coordenadas exactas al 112 para que le encontraran mucho más rápido.

Sin querer ponernos tremendistas, y buscando más aplicaciones de la navegación GPS que las ya descritas, creo que en la práctica de la pesca puede ser altamente recomendable. Pongo algunos ejemplos de uso:

1. Obviamente, por seguridad. Ya lo hemos comentado.

2. Localización de límites de cotos. Varias veces, me he encontrado en la situación de estar pescando un tramo libre semidesconocido para mí, y ante la duda de no saber si estaba muy cerca o muy lejos del límite del próximo coto, he reculado, comprobando más tarde que había desperdiciado 1 o 2 kms de tramo libre.

3. Grabación como ruta de los accesos a los diferentes tramos. Hay lugares, cuyos accesos a pie de río implican realizar un pequeño paseo, ya sea en coche o a pie, por caminos de concentración que, a veces, son un laberinto que requieren un profundo conocimiento. El problema es, que muchas veces, el lugar en cuestión no lo hemos pescado nunca, o fue hace tiempo y no recordamos cómo era su acceso. Los GPS de campo ofrecen la posibilidad de estudiar previamente esos caminos en nuestro ordenador, crear una ruta de acceso y grabarla en el terminal GPS para su posterior navegación.

4. Marcación de puntos interesantes. Los navegadores de campo, permiten grabar en cualquier ruta grabada o posición del mapa, puntos de nuestro interés llamados "waypoints". Con ellos siempre tendremos a mano una información altamente valiosa. Si por ejemplo, sois de los que pescan muchos kms de río en una jornada, cuando pescamos un tramo o río nuevo, podremos ir marcando los puntos calientes de pesca de ese lugar, añadiendo algún dato como estado del río, temperatura ambiente, mes del año...
También nos servirá para marcar otros puntos no relacionados con la pesca pero que sean de interés por cualquier motivo.

Este es un ejemplo de ruta grabada sobre la marcha con un navegador de campo
Terminal uso exclusivo como GPS


Hasta hace poco tiempo, la navegación GPS de campo equivalía a un desembolso económico de cierta importancia. Hoy por hoy, podemos elegir entre ese desembolso, que lógicamente trae consigo un equipamiento de altísimo nivel, o un no-desembolso. Me explico. Actualmente, los teléfonos móviles llamados smartphone, están tan extendidos que raro es encontrar a alguien que no tenga uno. Pues bien, muchos de estos smartphones dotados de sistema operativo Android, disponen de receptor de señal GPS, lo cual coloca en nuestras manos un navegador de campo en potencia. Lo único que tenemos que hacer es descargar una aplicación de navegación de campo y a funcionar.
Una de esas aplicaciones de código libre, es Oruxmaps. Se trata de una completísima aplicación con multitud de funcionalidades y opciones con la que podremos realizar todo tipo de actividades al aire libre relacionadas con la navegación GPS, incluida, por supuesto, la pesca.

Capturas de pantalla de la aplicación OruxMaps
Entiendo que no a todo el mundo le atrae este tema, pero aún así, os animo, en la medida de vuestras posibilidades a que os adentréis en este campo y lo probéis. Son muchas las posibilidades que se le pueden sacar. Solo es cuestión de imaginación.